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ADORNO Y LO POLITICO


ADORNO Y LO POLITICO Zoom
Autor: SCHWARZBOCK, SILVIA

ISBN: 9789875742208
282 páginas
Editado en 2010
En Stock. Disponible en 48/72 horas.

18,00 €

Materias a las que pertenece: FILOSOFIA >> FILOSOFIA CONTEMPORANEA >> FILOSOFIA POLITICA >>

Theodor W. Adorno (1903-1969) podría haber sido el último hegeliano de izquierda. Su lectura hobbesiana de Freud, sin embargo, lo convirtió en un filósofo marxista que desconfiaba de la revolución. Para él, todos los que se propongan crear una nueva sociedad siempre tendrán como obstáculo a la psiquis humana, porque los hombres constituyen su identidad identificándose con el opresor. La política podría eliminar el sufrimiento que el hombre padece como especie. Al crear las condiciones para que todos satisfagan la parte corporal de su felicidad, haría que cada individuo que llegue a ser feliz lo sea de manera auténtica. Pero la política sobrevive deformada, sea como activismo o como diálogo. Como praxis emancipatoria fracasa, porque la psiquis humana se ha constituido para soportar el sufrimiento haciendo sufrir a otros, no para emanciparse de él. Lo que la política no trae al mundo lo compensa la ideología (a través de la industria cultural) y lo expresa el arte moderno en lenguaje negativo.Theodor W. Adorno (1903-1969) podría haber sido el último hegeliano de izquierda. Su lectura hobbesiana de Freud, sin embargo, lo convirtió en un filósofo marxista que desconfiaba de la revolución. Para él, todos los que se propongan crear una nueva sociedad siempre tendrán como obstáculo a la psiquis humana, porque los hombres constituyen su identidad identificándose con el opresor. La política podría eliminar el sufrimiento que el hombre padece como especie. Al crear las condiciones para que todos satisfagan la parte corporal de su felicidad, haría que cada individuo que llegue a ser feliz lo sea de manera auténtica. Pero la política sobrevive deformada, sea como activismo o como diálogo. Como praxis emancipatoria fracasa, porque la psiquis humana se ha constituido para soportar el sufrimiento haciendo sufrir a otros, no para emanciparse de él. Lo que la política no trae al mundo lo compensa la ideología (a través de la industria cultural) y lo expresa el arte moderno en lenguaje negativo.






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